Llega un lunes por la mañana. Entre las cartas del juzgado hay una que no esperabas: un acreedor ha solicitado tu concurso de acreedores. O quizá aún no ha llegado, pero llevas meses haciendo malabares: pagas las nóminas retrasando a proveedores, Hacienda te reclama, y cada noche haces la misma cuenta que no sale. Te…