Le vendiste, le serviste, le financiaste sin querer. Han pasado los 30 días, los 60, los 180. Te da largas por teléfono, te promete transferencias que nunca llegan y, mientras tanto, su empresa sigue abierta, sigue facturando y —esto es lo que más duele— sigue pagando a otros. Hay un momento en que todo acreedor…
Llega un lunes por la mañana. Entre las cartas del juzgado hay una que no esperabas: un acreedor ha solicitado tu concurso de acreedores. O quizá aún no ha llegado, pero llevas meses haciendo malabares: pagas las nóminas retrasando a proveedores, Hacienda te reclama, y cada noche haces la misma cuenta que no sale. Te…